Mérida tiene el orgullo
de ser la ciudad venezolana donde se concentran
la mayor cantidad de recursos tanto materiales como
humanos para la realización de investigación,
docencia y desarrollo tecnológico en el área
de la Astronomía y Astrofísica. La
razón fundamental para ello es la presencia
del más importante observatorio astronómico
venezolano muy cerca de aquel lugar donde, como
nos cuenta Andrés Eloy Blanco, la loca Luz
Caraballo caminaba en la noche "...contandito
las estrellas”. En 1950 un grupo de investigadores
viajaron a Alemania para encargar los equipos que,
10 años después, se materializaron
gracias al físico y matemático Francisco
J. Duarte quien al igual que otros hombres no menos
importantes hicieron posible la colocación
de grandes equipos de observación en el Llano
del Hato, también llamado La Loma de la Mucuras.
Hoy en día gracias a una titánica
y humana organización se puede viajar a las
estrellas desde este centro de observaciones astronómicas
y puedes conocer un poco más de todo lo que
hay más allá de nuestro planeta (ver
su sitio web). |
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